En la arboleda el Alfa Dylan observaba a la familia real, estaba de cacería con varios de sus hombres, había percibido un aroma desconocido, por eso se desvió de su rumbo. Con su visión aguda de lobo observo movimientos a lo lejos y al mirar detenidamente descubrió a una mujer sentada encima de una roca se fijó que miraba hacia arriba y al ver para allá vio a dos niños encaramados en ese inmenso árbol. Fue ahí cuando reconoció el aroma de los vampiros.
Frunció el ceño al reconocer a la reina y