En las empresas Collins sus integrantes estaban trabajando a todo vapor, ya que la princesa Laila había ordenado que en la tarde quería los informes de todos en su escritorio. La recepcionista fue la primera en darse cuenta de la actitud de la princesa. Emanaba rabia, furia, en su llegada había empujado a muchos de su personal mientras les dedicaba epítetos insultantes y humillantes.
Cuando entro a la oficina cerro la puerta con tanta fuerza que la saco volando, haciendo que todos en ese piso s