Clara
Llego a Selena Holdings con el cuerpo todavía pesado por todo lo que pasó el día anterior, pero con la determinación de no detenerme. No puedo darme el lujo de quedarme sentada llorando por lo que dijo el testamento, por la muerte de Evelyn o por la cara de Sebastian cuando me sostuvo antes de que me desplomara. Tengo un hijo, una renta, una enfermedad que costear y una vida que no se va a mantener sola solo porque yo esté agotada.
El edificio de Selena Holdings es moderno, sobrio, demasi