Clara
Desde el día en que hablé con Evelyn en el acuario no he vuelto a verla, no he vuelto a escribirle ni a buscarla, y aunque el silencio pesa, también me da una especie de tregua cobarde, porque mientras nadie me confronte por lo del niño puedo fingir que el mundo sigue funcionando bajo reglas normales.
Sé que ella ya sabe que me acosté con Sebastian aquella noche en Bali, sé que ya no me mira como antes, y asumo que lo mejor es dejarla en paz, no forzar una conversación que probablemente s