Evelyn
Cruzo las rejas de la mansión con el corazón golpeándome el pecho como si quisiera huir antes que yo, como si supiera que lo que estoy a punto de hacer no tiene vuelta atrás, y aun así no me detengo, porque por primera vez en mucho tiempo no camino hacia un sacrificio sino hacia una decisión que me pertenece.
El informe del investigador arde todavía en mi teléfono, el noventa y nueve por ciento es una cifra fría, matemática incuestionable, y lejos de destrozarme me ha dado una claridad