Evelyn
Cuando llego al departamento Nathaniel ya está esperándome, la puerta se abre casi al instante, como si hubiera estado contando los segundos desde que le avisé que venía en camino, y apenas cruzo el umbral me rodea con los brazos y me atrae hacia él con urgencia y un alivio que me hace cerrar los ojos. Su boca encuentra la mía sin titubeos, el beso es profundo y cuando por fin se separa apenas unos centímetros susurra contra mis labios
—Llevaba demasiado tiempo esperando este momento. ah