Capítulo 14
La fiesta seguía envuelta en lujo y risas contenidas. Personas elegantes circulaban con copas de champán en la mano, algunos discutiendo negocios con seriedad, otros contando anécdotas curiosas y riendo fuerte para impresionar. Pero en un rincón más discreto del salón —entre empresarios ávidos por conexiones y aduladores con sonrisas demasiado amplias—, Lorenzo Mello se destacaba en silencio. Sostenía su copa de espumante como quien ya creía haber conquistado la mitad de lo que ambicionaba. Su m