Eloise decidió borrar esa noche de su mente.
Necesitaba el empleo.
El seguro médico era excelente —y era lo que mantenía a su padre estable.
La cirugía estaba programada.
Y cada centavo que entraba ya tenía destino fijo.
No había espacio para confusiones emocionales.
"Basta de ilusiones."
"Voy a ponerme una armadura más blindada que la tuya, Augusto Monteiro."
Pensó, firme, mientras terminaba de arreglarse.
Falda lápiz negra, blusa blanca impecable y un blazer ajustado.
Cabello recogid