Thiago pasó junto a Eloise sonriendo.
—Tenemos que organizar unos tragos después del trabajo.
Eloise esbozó una sonrisa contenida, pero antes de que pudiera responder, una mujer elegante se acercó por el pasillo.
—¡Miren quién volvió! —dijo Thiago, abriendo los brazos de forma teatral—. ¡Nathalia! Dos semanas lejos y casi me vuelvo loco. ¡Esta mujer tiene las riendas de mi vida!
La chica rio y sacudió la cabeza con humor. Eloise observó la escena con curiosidad.
—Nathalia, ella es Eloise —d