Alexey caminaba hacía nosotros con paso firme. No se veía para nada feliz mientras lo hacía. Que Dios me ayudara. Antes de pensarlo muy bien camine hasta él, interceptándolo para evitar que llegase a Theo y me dejara en mal con mi nuevo colega.
Entonces hice algo que de otra manera nunca hubiese considerado ni por asomo. Me lance a los brazos de mi esposo, que, a pesar de estar sorprendido por esa muestra afecto, me atrapó sin dudarlo ni un segundo. Deje un beso en su mejilla.
—Compórtate. —sus