Un mes después.
Ya he recogido mis maletas y las de Joaquín, solo esperamos a que Sergio vuele desde Berlín para venir a buscarnos. No se me hizo difícil tomar la decisión después de Lucrecia, me hiciera la vida imposible, apenas Sergio se subió al avión de vuelta a Alemania.
Estoy preocupada, insegura, pero creo que es la mejor opción por ahora, necesito alejar a mi hijo de toda la maldad de Lucrecia Potenza. Será solo por un tiempo, además.
Don Aurelio ha sido muy bueno conmigo, insiste en que