Estaciono frente a la casa de Aurelio, Joaquín sale corriendo y se abraza a su madre. Habla rápido, está emocionado.
—Mami, la pasé súper. ¿Puedo volver?
Amelia le sonríe y afirma suavemente con la cabeza. Se suben al auto y me dispongo a llevarlos a su casa, debo volver con Lucrecia y poner en orden muchas cosas.
Al dejarlos ella me sonríe con picardía y se despide con un beso en la mejilla, le dejo un beso rápido en los labios sin que Joaquín se dé cuenta. Amelia niega con la cabeza, pero sonr