Serena
La tensión llena el estudio y un silencio incómodo se instala por un largo rato. Trago pesado cuando la mirada intimidante del abuelo se posa sobre mí y siento que las facciones de su cara me juzgan.
—¿De qué estás hablando, Serenita? —interpela con tono abrumado—. Creo que ya tuvimos una conversación similar y sabes mi posición acerca de esa decisión desacertada que has tomado. No estoy de acuerdo con que humilles a mi nieto de esa manera. Los Nisson somos hombres de familia y de compro