—Ella había borrado casi todas las huellas —dijo Leonel con una sonrisa fría—. Todavía no encontramos pruebas contundentes, pero dejó escapar bastantes indicios. Hoy Evelio no la va a tener fácil... diría que incluso tendrá que sacrificarse un poco. —Su sonrisa se volvió aún más profunda—. De repente, tengo muchas ganas de ver lo que va a pasar después...
Santiago por fin empezó a calmarse, dejando que su cerebro tomara el control.
Cuando no actuaba como un cachorro atolondrado, en realidad er