Leonel abrazó suavemente a Silvina, apoyando el mentón sobre su cabeza mientras murmuraba con voz baja y serena:
—Aún no tenemos los resultados finales del análisis. Tal vez las cosas no sean tan graves como pensamos. El laboratorio enviará el informe completo al hospital, y solo entonces los médicos podrán hacer un diagnóstico definitivo. Ahora que mamá está tan feliz, lo mejor es dejarla disfrutar de ese momento todo lo que pueda.
Silvina asintió despacio.
—Tranquila —continuó Leonel en voz b