La comisura de los labios de Liliana se elevó apenas; supo en ese instante que había logrado lo que quería.
Mónica había sido mimada por la familia Soto desde niña; en apariencia inocente y frívola, pero bajo esa superficie late una crueldad capaz de cortar.
Si Mónica entraba en acción, Silvina seguramente quedaría…
Y cuando eso ocurriera, nadie apuntaría el dedo hacia Liliana.
—La Señora Muñoz acaba de volver al país; es natural que quiera visitar a su familia de origen —dijo Liliana, marcando