Capítulo 165 Evitando miradas

—Silvina, ¿por qué no dices nada? —Tania la observaba, intentando descubrir alguna pista en su rostro.

Pero la mirada de Silvina seguía igual de tranquila. Respondió suavemente:

—¿Qué más puedo decir? Tú sabes que Leonel y yo solo somos esposos por contrato.

Una sola frase valía más que mil palabras.

Tania vio cómo Silvina apretaba y aflojaba sus puños una y otra vez, comprendiendo que su corazón estaba lejos de la calma que aparentaba.

Silvina, ¿por qué te haces esto?

¡Eres la esposa de Leonel
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App