-¿Sucede algo?
Hanna se asomó.
-¡Oh!
Buenos días Igor, luces fatal...
-¿Se nota mucho?
-A kilómetros...
-Ya veo...
Sofía me invitó a desayunar.
¿Nos acompañas?
-Claro.
-¿Disculpa?
El invitado eres tú papá, Hanna vive en esta casa, no necesita invitación de tu parte.
-Tch...
-Ja ja ja.
No te preocupes Sofía, no me ofende.
Siéntate Igor, te serviré el desayuno.
Hanna sirvió el desayuno para los tres y comieron en completo silencio y armonía, hacía mucho que no había eso en la vida de los tres h