Un par de minutos después los hermanos y la madre de Michael llegaron a la sala de juntas.
-Buenos días, lamentamos la demora.
Saludó Eliss.
-Gracias por venir.
Por favor, todos tomen asiento.
Se sentaron al rededor de la mesa y el padre de Michael se quedó de pie mirando a su hijo con una sonrisa siniestra.
-Esta reunión se ha realizado para informarles algunas cosas, su hijo, Michael Adams, vino a hacer oficial que ya no pertenece a esta empresa y que no piensa volver.
Es una pena, pero no ha