Mientras la lengua de Michael exploraba la boca de Sofía, esta intentaba quitarle la camisa con desesperación.
Una vez que los botones ya no eran estorbo, comenzó a recorrer la espalda y el abdomen marcado de Michael, este la levantó con sus brazos y la llevó hasta el baño colocándola de nuevo en el frío tocador.
-El pantalón, quítatelo.
Ordenó Sofía gimiendo y jadeando, deseaba con todas sus fuerzas sentir el miembro duro de su esposo.
Obedientemente Michael se quitó el pantalón y los bóxers