Después de la compensación por abstinencia como Michael le llamó continuaron con una sesión de abrazos y besos cariñosos.
-Te extrañé mucho, mucho, mucho princesa.
-Qué lambizcón. Aún no te perdono por completo así que no abuses.
-Ja ja ja. Me encantas Sofía.
¡Ring, ring!
-Hermano, hoy es domingo y no viniste a casa así que llamaba para saber si estás bien. -Lo estoy, sólo estoy ocupado.
Dio una mirada coqueta a su esposa y continuó.
-¿Necesitas algo?
-También llamo porque... Se trata d