La Primera Noche.
El momento en que entramos a la habitación de Alaric todavía vibraba en mi pecho. La puerta cerrada con llave parecía el único refugio contra un mundo que acababa de volverse mortal.
No importaba cuán segura pensara que estaba la mansión, ni siquiera el hecho de que la seguridad interna había llegado demasiado tarde para el disparo; algo dentro de mí se negaba a creer que estábamos completamente a salvo.
—Siéntate —dijo Alaric, sin apartar la vista de la puerta, como si esperara que cualquier s