El Secreto de Adrian.
Nunca imaginé que un banco pudiera dar tanto miedo.
No es un edificio oscuro, no tiene pasillos interminables ni luces que parpadean. Todo es blanco, silencioso, perfectamente ordenado.
Y, sin embargo, mientras camino junto a Alaric hacia la oficina privada del gerente, siento el mismo nudo en el estómago que tuve cuando conocí al padre de Selene.
Porque hay lugares donde las personas esconden dinero y hay lugares donde esconden secretos. Tengo la sensación de que este edificio pertenece a la s