Cuando Nadie Mira.
El apartamento me parece más pequeño cuando entramos los dos.
No porque haya cambiado, sino porque Alaric nunca estuvo aquí así. Sin un motivo externo que justifique la visita, sin documentos que revisar ni conversaciones urgentes que tener, sin el peso de todo lo que siempre traemos encima cuando estamos en el mismo lugar.
Solo los dos.
Mi apartamento.
Las tres de la tarde.
Deja las llaves del auto en la mesa de la entrada con esa naturalidad que tiene para instalarse en los espacios como si s