Mia.
Salimos de la cuidad sin notificar nuestro pequeño viaje, bueno, no es como si existiera alguien a quien le importara.
Durante el camino quise preguntarle a Zack muchas cosas, pero parecía distraído mirando hacia la ventana desde nuestro asiento de primera clase.
Al parecer el viaje solo me emocionaba a mí y me sentía mal por eso. Zack ya no parecía el mismo chico divertido y alegre, era totalmente diferente ahora. Miraba su celular a cada instante como si estuviese esperando un mensaje.