Mundo ficciónIniciar sesiónMaximiliano parece comprender lo que quiero decirle y por eso, respira profundo y carga a su hija como si con eso sintiera la calma que tanto necesita. Afortunadamente, no solo los paramédicos se marchan de la habitación si no que me asomo al parqueadero y veo como la ambulancia se marcha.
— No voy a decirte que dejaré de estar alerta, pero, al menos, tomaré las cosas con más calma. Porque realmente deseo cuidarte y protegerte de todo mal.&m






