— No participaré esta vez —dijo Jane—. Tengo que estudiar para los exámenes, francés se está volviendo mi némesis y no quiero reprobar.
Hice una mueca, quería trabajar con ella para presentar un buen diseño, pero al parecer tendría que hacerlo sola.
— Bueno, está bien —regresé mi vista al papel en blanco—.
El señor Ellis quería un edificio de veinte pisos, con diseño innovador, y cristal, mucho cristal. Teníamos una semana para presentar nuestros trabajos.
Miré a mi alrededor buscando algo de i