Las primeras noches le resultó difícil conciliar el sueño. Lograba consolarse a media madrugada entendiendo que estaban cediéndole espacio a la relación, un respiro que los dos necesitaban. Pero en cuestión de horas regresaría a dormir al lado de su esposa, aunque sea en un lecho frío y carente de pasión. Así sucedió por varias noches hasta haberse consumado la infidelidad. Lauren sacó sus pertenencias de la habitación, resignándolo a mudarse a la habitación de al lado.
Arthur suspiró con pesa