La dulce esponjosidad del malvavisco le traían recuerdos de antaño a Lauren, que no sabía cuánta falta le hacía un chocolate caliente a media noche mientras trabajaba. Parecía que hubiese sido ayer esas noches de trasnocho; mirando los informes y trazando líneas. Verificando una y otra vez los detalles para que ninguno le pasaran por desapercibido. En el edifico se había esparcido el rumor de que Crawley estaba buscando un nuevo arquitecto en jefe, y Lauren ansiaba ese puesto más que nadie, así