Bajó del auto y entró al edificio. No había nadie en el pequeño hall pintado de un azul lúgubre y sonorizado con una tonada igual de tétrica. Arthur se acercó al tablero del recepcionista, tecleaba con dedos rápidos en el ordenador con los ojos bien abiertos fijados a la pantalla, si había caído en cuenta de su presencia lo disimulaba bien. Carraspeó para hacerse notar, pero ni siquiera pudo inmutarlo de su ocupación en apariencia importante.
-Estoy buscando a Alison Maguire, vive en el departam