La letra de la música era incongruente y la melodía un estruendo, aunque eso no los cohibió de bailar. Envuelto por el ruido y sobrecogido por una extraña sensación de placer, supo que era capaz de pasar la página a un nuevo capítulo, o más que eso, podía escribir una nueva parte de su vida. De pronto una vida sin Lauren no pareció ser una tragedia. Se perdería de dramas, horarios y responsabilidades. Podía volver a ser libre. Vendería la casa y compraría un remolque en el que pudiera recorrer