Las ganas de Lauren por su nueva casa eran tan grandes que no pudo esperar a que Marc se comunicara con ellos, sino que decidió dirigirse a primeras horas de la mañana a su oficina renovando la esperanza. Poco le duraría cuando se sentaron al escritorio del agente de bienes raíces.
-Los compradores han recibido varias propuestas por esa casa, a no ser que mejoren la oferta actual temo que no podrán comprarla. –les dijo Marc con un tono deprimente.
-¿Cuánto más? –preguntó Lauren solo por curio