Las manos de Paul estaban posadas sobre la delgada cintura de Lauren. La hacía reír a carcajadas susurrándole al oído aprovechando la cercanía de sus cuerpos abrazados, aunque Paul deseaba estar más cerca de sus caderas y su boca, de la cual estaba antojado. Pero se cohibía a cualquier impulso de su deseo siendo escrupuloso al asedio del esposo que no apartaba la mirada de Lauren. No podía culparlo, si fuera suya, la custodiaría con el mismo recelo. Se preguntaba si Lauren también estaría al pe