168. La Crisis de Confianza
El sonido del agua cerrándose en el baño es el disparo de salida.
La puerta se abre y Max sale envuelto en una nube de vapor. Lleva solo una toalla blanca atada a la cintura, peligrosamente baja en sus caderas.
Me quedo sin aliento. Es un reflejo involuntario, visceral.
Su piel brilla, húmeda y limpia. Las gotas de agua resbalan por su pecho ancho, bajan por su abdomen marcado y desaparecen bajo la tela. Se ve relajado, tarareando una canción en voz baja. La imagen de la virilidad perfecta.
Y y