Mundo ficciónIniciar sesiónDiana se despertó, como cada mañana, estaba atada a la cama.
―Buenos días, cariño, ¿cómo dormiste? ―le preguntó James que estaba a su lado y le dio un corto beso.
―Bien, ¿y tú?
―Duermo muy bien cuando estoy a tu lado.
Ella sonrió.
―Quiero ir al baño.
―Sí, claro, cariño.
La soltó y, sin levantarse, la dejó ir, ya no tenía







