Mundo ficciónIniciar sesiónDiana se despertó, estaba atada a una silla, amordazada. Se retorció en un intento de liberarse.
―Tranquila, Dianita, solo te vas a hacer daño si sigues así ―le dijo James frente a ella, tenía una sonrisa irónica y ojos desorbitados.
Ella se retorció todavía más.
―Vamos, si prometes quedarte tranquila, te soltaré.
Ella se quedó quieta.
―¿Ves que así es me







