Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días pasaron sin novedad. Diana se trasladó al dormitorio de Baltazar, pero estaban pensando en cambiarse a la casa de él.
―¿Quieres ir a ver la casa ahora? ―le preguntó Baltazar un día a su mujer.
―Bueno, ¿queda lejos?
―No, a menos de cinco minutos de aquí, en realidad, es la casa de al lado.
―¿La casa de al lado? Ah, claro, con el tamaño de esta casona, es lógico que el







