CAPÍTULO 91: INQUIETUD
—¡¿Qué te pasó?! —exclamo, corriendo hacia ella.
Becca intenta alejarse, pero la detengo, agarrándola suavemente por los hombros.
—Nada, Isa. Solo… solo un mal día —dice, con una sonrisa débil que no llega a sus ojos.
—¿Quién te hizo esto? —insisto.
Ella baja la mirada, evitando mi escrutinio.
—No importa. No quiero hablar de eso ahora —responde en voz baja, intentando desviar la conversación.
—Claro que importa, Becca. Soy tu amiga, ¿cómo esperas que no me importe? —le d