CAPÍTULO 92: VICIO
Me siento realmente mareada, creo que he bebido de más, pero no me importa ya guardar las apariencias. Camino a toda prisa hacia el estacionamiento, cuando de pronto una mano se aferra a mi brazo y me obliga a detenerme.
Me giro, solo para encontrarme con Ricardo, mirándome con el ceño fruncido y echando chispas por los ojos.
—¿A dónde crees que vas? —cuestiona.
—No quiero estar aquí, no puedo más. Necesito ir a ver a Becca y además…
—Además ¿qué? —pregunta apretando los dien