CAPÍTULO 59: …LOS RATONES HACEN FIESTA
Entro a mi oficina, donde ya Lucía me está esperando con un café caliente y los documentos en los que trabajaremos hoy. Me ve entrar con una enorme sonrisa de satisfacción y enseguida me saluda animada.
—Vaya, parece que amaneciste de buen humor. Pensé que ibas a tener una resaca.
—Sí la tengo —admito tomando mi taza de café—, pero me siento muy bien.
—Pensé que el señor Ricardo se iba a enojar contigo por lo de ayer.
—No, estaba tranquilo. Pero no es eso