CAPÍTULO 33: INCÓMODA
Finjo una sonrisa a medida que me acerco a ellos. No sé por qué, pero esto me da muy mala espina. No me gusta estar alrededor de hombres alcoholizados.
—¡Aquí está! ¿Sí o no que es una belleza? Te lo dije, esta es mi mujer —declara Ricardo tomándome del brazo y acercándome a su cuerpo. Me abraza por la cintura y me da un beso en la mejilla mientras me presume a los dos hombres desconocidos.
—Si no lo veo no lo creo. Pensé que me estaban engañando los dos, pero la mujer s