Mylene y el chico voltearon para ver quién hablaba, encontrándose con el supervisor de Mylene, el Sr. Rodríguez. Se sintió aliviada al ver a alguien que pudiera respaldar su identidad como empleada de la compañía.
-¿Qué está pasando aquí? -preguntó de nuevo el Sr. Rodríguez, mirando al chico y a Mylene alternativamente.
-Esta chica estaba merodeando por los cargamentos de naranjas -dijo el chico con tono acusatorio-. La vi tomando una de ellas sin permiso.
Mylene sintió un nudo en la garganta a