Alessandro Del Valle
Llegué a la casa de Brandon con una furia incontrolable. Necesitaba un desahogo, alguien con quien compartir mi frustración y rabia. Brandon me recibió con una mirada preocupada mientras Livia observaba desde la esquina.
—Debes pensar muy bien las cosas, Alex—dijo Brandon con calma.
—Estoy traicionando la memoria de mi hermanito. Lo estoy volviendo a matar —le confesé, mi voz cargada de desesperación.
—Claro que no, Alex. No es así. Necesitas calmarte—dijo Brandon, tr