Capitulo 42.

Escuche esa voz ya tan reconocida para mi y no podía creer que me siguiera a todas partes, no podía tener un desayuno normal con un amigo, porque de inmediato ya estaba detrás de mi. Rode los ojos y fui a su encuentro.-¿Que haces aquí?- murmure con los labios apretados.-Te acompaño a desayunar.-paso por mi lado y fue a sentarse junto a mi hijo, de verdad hasta donde llegaban sus obsesos celos.Calmate Jess, no permitas que el pueda con esto. Tienes que tranquilizarte.-Bien.-susurre en su oído

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP