Valentina nunca había tenido sexo en una oficina.
Había leído sobre ello. Lo había leído exactamente en el tipo de novelas que guardaba en el estante trasero de su librero y nunca mencionaba a nadie, esas con cubiertas en relieve y descripciones que no requerían mayor explicación. Había leído sobre ello y asumido que era una de esas cosas que sonaban mejor en el papel que en la práctica, dada la ergonomía involucrada.
Estaba dispuesta a revisar esa opinión.
Se arregló el cabello mirando su refl