El estudio parecía haber pasado por una guerra.
Bocetos por todas partes: en las paredes, en la mesa de trabajo, en el suelo en capas superpuestas donde se le había acabado el espacio y había seguido. Imágenes de referencia clavadas junto a dibujos técnicos a medio terminar. Muestras de telas en el perchero de prendas en combinaciones que probablemente tenían sentido para ella y para nadie más. Tres tazas de café en diferentes etapas de abandono. Su propia chaqueta estaba tirada en el suelo en