Emilio
—¿Qué? —exigió Valentina.
—No estoy completamente seguro, pero creo que aquí hay algo turbio —respondí, con la mente aún dando vueltas.
Ella resopló como si lo que yo decía no significara nada para ella.
—¿De verdad no vas a asumir lo que hiciste?
—Valentina, mírame. —Me acerqué más a ella, necesitando sentirla después de una semana de extrañarla.
—No llevamos mucho tiempo juntos, pero tú sabes que yo nunca te mentiría —dije, buscando en sus ojos, esperando que me creyera.
—También conoc