MARCUS FERGUSON
No podía creer que mi propio padre me pusiera la soga al cuello. Por más hermosa que fuera ésta mujer no era virgen ni tampoco estábamos en el siglo pasado para tener que hacer algo como esto. Pero claro, como están en la política todo tiene que ser perfecto, hasta las vidas de quienes no les pertenecen. Jamás aprobarían que sus hijos tengan sexo sin compromisos.
Quién será mi esposa está desesperada y sus padres me ven como la tapadera perfecta de su hija. Ella tuvo un romance