Advertencia, este capítulo podría describir contenido sensible.
La siguiente mañana Becca despertó escuchando como la puerta se abría, Luciano no estaba a su lado, puesto que ya pasaban de las 10, y probablemente se habían ido a trabajar.
Miro a quien entraba por la puerta. Pensó que sería Edith o alguna de sus amigas, pero no. Era una preciosa muchacha joven, de cabello castaño y piel pecosa.
— Buenas tardes señorita Rebeca, yo soy Lucila, tengo 26 años y soy psicóloga, teng