La mañana siguiente llovía y hacia mucho frio. El ambiente era bastante triste.
— Preciosa, despierta. — Le dijo Luciano a su novia. — Hoy vamos a explorar la montaña.
Al escucharlo, Becca se colocó una almohada en la cabeza, claramente no se quería levantar.
— No me obligues a sacarte de la cama. — Dijo el en una amenaza "juguetona". — Vienen Eli, Cookie y Chris... será un gran día.
— No quiero... — respondió ella.
— Vamos, te traje chocolate